Arma Letal

La guía para chicas inteligentes
para tener el control de su carrera

Las reglas del las oficinas o lugares de trabajo han cambiado totalmente. No hace mucho tiempo, era todo sobre usar traje sastre de pantalón y entrar y salir de la sala de fotocopiadoras. Ahora existen las oficinas móviles, nuestros teléfonos inteligentes (smartphones)  y llamadas de disponibilidad las 24 horas, los siete días de la semana. Pero tal vez el mayor cambio es la idea de que puedes (¡más bien debes!) amar tu trabajo.

Para ayudarte a navegar en este nuevo mundo laboral recurrimos a la emprendedora Kathryn Minshew, cofundadora y CEO de The Muse, un portal con todo lo que tienes que saber sobre carreras, búsquedas de empleo, bolsas de trabajo, un asesoramiento personalizado y consejos honestos sobre tus preocupaciones profesionales (hasta temas simples como de qué forma utilizar las etiquetas emoji en tus comunicaciones laborales). “La idea inicial de The Muse era, más que enfocarse en la búsqueda de trabajo, ver la carrera profesional como una experiencia holística y ser un sitio en el que la gente pueda confiar y le guste tratar todo lo relacionado con su vida laboral”, comenta Kathryn. Desde su lanzamiento hace cinco años, el portal ha ayudado a más de 50 millones de personas a seguir adelante con sus carreras.

No te sientas abrumada por tratar de resolver y visualizar “el resto de tu vida.”
Con tan solo cambiar un poco la mentalidad se puede aligerar un poco la presión que las personas ponen en sí mismas. “El entender que no tienes que tener todo resuelto para el 'resto de tu vida' en los siguientes años”, afirma Kathryn. “Pedirle a alguien, especialmente al inicio de su carrera, que exprese un objetivo en particular para el resto de su trayectoria profesional es abrumador y poco realista. Enfócate en lo que quieres solo para los próximos años, así será más sencillo poder ir reduciendo las opciones”, cuenta.

No podrás saber hasta que lo pruebes.
Es casi imposible saber cómo será cualquier tipo de trabajo desde afuera. “Yo siempre he pensado que este es un trabajo como el de un agente secreto”, comenta Kathryn. “Yo estudié francés y turco y mi título universitario fue en Relaciones Internacionales. ¡Lo tenía todo planeado! Estuve convencida por años de que Diplomacia Internacional o Servicios Exteriores era la carrera perfecta para mí. No fue hasta que tuve un puesto de pasante en la Embajada de Estados Unidos de Norteamérica en Chipre que descubrí que este trabajo era muy diferente a la idea que yo había creado en mi mente”, confiesa.

Prepara muy conscientemente tu siguiente paso.
“Si te sientes atrapada en un trabajo como si fuera un callejón sin salida, no es necesariamente una mala idea quedarte en tu puesto por uno o dos meses más mientras consideras darle un giro a tu carrera”, aconseja Kathryn. “Mientras sigues en tu empleo utiliza activamente tu tiempo para buscar, comienza a hacer contactos y utiliza cualquier momento, hasta la salida por el café, para hacer entrevistas informales”, comenta. “Así lograrás información muy valiosa que te ayudará a acertar en tu siguiente paso. Pero no olvides que tienes que seguir dando resultados en tu trabajo actual, necesitarás las referencias de tus compañeros y jefe, y seguro no querrás dejar una mala impresión.

Maximiza información a través de entrevistas.
El leer entrevistas a través de bolsas de trabajo en Internet no te dirá mucho. “Considera otra forma de recaudar información, platica con alguien que piensas que tiene un trabajo o carrera profesional interesante, especialmente si está fuera del área de tu actual empleo”, dice Kathryn. “Aprovecha lo mejor de esto, haciendo una breve investigación con anterioridad para que no preguntes lo que viene escrito en las descripciones de los perfiles de LinkedIn”, recomienda. Haz preguntas como: ¿qué personas crees que son las más felices en este tipo de trabajo?, ¿qué es lo que más te emociona, o de lo que te sientes más orgulloso en tu día a día?, ¿qué es lo que más te frustra?

Los coaches o asesores vocacionales pueden ayudar en ese pequeño empujón.
Si no sabes por dónde empezar o no puedes descifrar tu siguiente movimiento, “los coachings laborales pueden ser una forma muy poderosa para seguir adelante”, considera Kathryn. “Muchas personas creen que estos maestros vocacionales de la secundaria no aportan mucho a las decisiones, pero una buena orientación puede ser suficiente para lograr grandes cambios de vida”. Además, cuenta que en The Muse han seleccionado a 70 de 700 coaches, “fue un proceso muy intenso, pero esto significa que cada uno de ellos es de lo mejor”.

Aunque seas 24/7 nunca dejes de lado tu rutina de belleza.
“Hay días en los que mi jornada laboral es de 8:00 am a 8:00 pm; me gusta decir que es como un maratón, no tanto como un sprint, por lo que suelo mantener una rutina de belleza sencilla”, cuenta Kathryn. “En el día a día utilizo poco maquillaje, pero eso sí, limpio mi cara como una profesional, la tonifico y aplico un hidratante. Para simplificar todavía más me gustan los productos multi-tasking (multi-beneficios) como el Pep-Start HydroBlur Moisturizer, que prepara la piel, funcionando como primer además que matifica en un solo paso”, detalla. “El hecho de que deje mi oficina no significa que mi día terminó. Casi siempre está en la agenda alguna cena con nuestros inversionistas o socios. Para asegurarme de que nunca me veo cansada, incluso al final del día, siempre tengo a la mano Pep-Start Eye Cream" dice Kathyrn. “Prefiero un look que me haga sentir natural, y que lo que me ponga me haga ver mejor, pero nunca uso algo que me quite la esencia”.

Conseguir un buen trabajo es como encontrar una relación sentimental seria.
Algo que todo el mundo sabe sobre las citas, nadie quiere salir con aquel que en el fondo no tiene planes de tener una pareja. “Las personas quieren estar con alguien que realmente se interese por ellas, es muy parecido a encontrar un trabajo. Ninguna empresa busca personas que simplemente quiera un empleo, cualquiera que este sea”, asegura Kathryn. “Están mucho más interesados en un individuo que por alguna razón en particular piensa que ese trabajo o compañía es importante para ellos”.

Pide un aumento con mucha seguridad.
“Se dice más fácil de lo que es”, admite Kathryn. “Yo confieso que después de pedir mi primer aumento de sueldo tuve que devolver el estómago en el baño de la oficina (y además de todo no lo conseguí)”, comenta. Si tú no crees que mereces un aumento de sueldo o un mejor puesto, no serás capaz de convencer a alguien más. “Planea con tiempo lo que vas a decir y practícalo en voz alta. Entre más te prepares, más calmada estarás”, expresa Kathryn.

“Sé capaz de puntualizar, con ejemplos concretos, qué aspectos de tu trabajo crees que marcaron la diferencia o contribuyeron a la compañía, no olvides que los números siempre hablan por sí solos. Muchas empresas no te dan un aumento simplemente por hacer tu trabajo, ellos quieren ver que has sobrepasado las expectativas y has llegado más allá con tus esfuerzos y, sobre todo, que has tenido iniciativas que se reflejan y se miden en los resultados”, platica la experta. Y si necesitas un ligero empujón, utiliza el poder del lenguaje.

Negocia creativamente.
Si tu compañía no es capaz de darte un aumento por la razón que sea, en cambio puedes negociar otro tipo de prestación. “Por ejemplo: vacaciones adicionales, trabajo con horario flexible o algún tipo de beca para clases, conferencias o programas de desarrollo personal”, explica Kathryn. “Yo conozco un colega que consiguió negociar el valor de $5,000 dólares para atender conferencias, así como un aumento en viáticos, porque debido a las políticas de la empresa no le podían dar un aumento de sueldo”.

No trabajes más sino más inteligente.
“Trato de proteger mis horas más productivas a través de bloquear mi agenda. Literalmente pongo una cita comigo misma en los horarios en los que creo que soy más eficiente”, cuenta Kathryn. “A su vez, pongo citas en aquellos horarios en los que sé que no soy muy creativa o no me enfoco del todo”.

Fotografía: Erik Tanner | Redacción: Hilary Presley