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Glow Saluble

Es el gran objetivo de cualquier rostro: un efecto fresco y radiante. Lo vemos lucir en los rostros de todas las modelos, influencers y celebridades. Pero si ya lo has intentado recrear y lo único que has logrado es sentirte más brillante que una bola de discoteca, no te des por vencida. Aquí tienes una rutina fácil y rápida que te asegurará los niveles exactos de luz y reflejos para alcanzar la luminosidad precisa. Todo comienza con una piel bien hidratada y termina con el maquillaje correcto, en los lugares correctos (piensa en los puntos que sobresalen en tu rostro). Ahora lograrás un glow (perfecto), mujer.

Paso 1: Empieza con una hidratación profunda
Un glow radiante y salusable comienza con un rostro bien hidratada. Aplica Moisture Surge 72-Hour Auto-Replenishing Hydrator para hidratar la piel seca. Es un gel- crema sin aceite que hidrata la piel al instante y estimula la retención de la humedad natural para que la piel se mantenga hidratada por más tiempo (72 horas para ser exactos). Se absorbe rápidamente y deja un acabado suave, fresco y radiante, la base perfecta para aplicar el maquillaje.

Paso 2: Enciende el brillo
Aplica una pequeña cantidad de Even Better Glow Light Reflecting Makeup SPF 15 a los costados de la nariz, en el centro de la frente y la barbilla, difuminando de adentro hacia afuera. Este es el factor secreto de la luminosidad: esta base contiene pigmentos difusores de luz que le dan a la piel brillo al instante y disimulan las imperfecciones, todo mientras empareja el tono de la piel. Para un acabado todavía más natural, utiliza una brocha para base de maquillaje y da con ella ligeros golpecitos sobre la piel. Evita frotar, esto puede dejar rayas y opacar el brillo. Para una mayor cobertura ve aplicando ligeras capas según sea necesario.

Paso 3: Amplifica la iluminación
Mejora la luminosidad con Chubby Stick Sculpting Highlight, una barra iluminadora muy sencilla de aplicar, con un efecto de luces reflejantes que iluminan al instante. Úsala en los puntos sobresalientes del rostro, en los que la luz se refleja primero, como las mejillas, la frente, el mentón, el puente de la nariz y el arco de cupido en los labios; después difumina utilizando la yema de los dedos. Un trazo rápido es todo lo que necesitas. Si se te pasa la mano puede resultar en una luminosidad exagerada, y aunque no lo creas si existe algo así.

Paso 4: Fresco acabado
Para completar el look, rocía la piel con Moisture Surge Face Spray. Una maravillosa brisa hidratante que baña la piel con un toque final de humectación (además de que no daña tu maquillaje). La piel termina con un acabado radiante, fresco y luminoso. Objetivo del rostro, alcanzado.

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Fotografía: Christine Hahn | Texto: Julie Redfern